✦ Escapadas
La otra excursión que más nos piden.

Cuando un huésped nos pide una excursión de un día, hay dos respuestas que se repiten. Una es Tabarca. La otra es Altea, el pueblo blanco de la cúpula azul, más arriba en la costa.
Se puede ir sin coche, en tranvía desde la parada que tienes junto a la casa, o en coche si lo prefieres. Aquí te contamos las dos formas y qué ver una vez allí.
La parada Mercado está a cuatro minutos andando del estudio. Desde allí:
Lo que hay que tener en cuenta es el cambio en Benidorm. Al subir en Mercado, fíjate en la pantalla de que el tranvía es la L1 con destino Benidorm. La L9 pasa cada hora, así que mira el horario antes de salir, para no esperar mucho en el transbordo, y sobre todo antes de volver: si pierdes uno, el siguiente tarda una hora. Los horarios completos están en la web del TRAM d’Alacant.
Es la forma más tranquila de ir. Nadie tiene que conducir, y puedes alargar la comida todo lo que quieras.
En Altea hay zonas de aparcamiento, así que el coche es una opción cómoda si prefieres no depender del horario del tranvía.
En Alicante, ten en cuenta que en L’Alcor Old Town no tenemos parking propio. El más cercano que recomendamos es el público de la plaza de San Cristóbal: 1,43 € la hora o 15 € el día.
El casco antiguo. Lo mejor es recorrerlo sin prisa, a tu ritmo, entre casas encaladas. Algunas calles por las que pasar: El Maño, Salamanca, Fondo y Santa Bárbara.
La iglesia de Nuestra Señora del Consuelo. Está en el centro del casco antiguo, y su cúpula de azulejo azul es la imagen de Altea que habrás visto en fotos. Es la visita que no hay que saltarse.
El mirador. Junto a la iglesia está el Mirador Cronistas de España, para ver desde arriba el pueblo y la costa.
El paseo marítimo. Después de subir, toca bajar. El paseo y las calas cercanas son el plan de la tarde: un paseo junto al mar antes de volver.
Un día da para lo esencial, pero no para todo. El propio portal de turismo de la Comunitat Valenciana recomienda dedicarle al menos dos días. Si vuelves con más tiempo, propone dos rutas de senderismo con vistas a la costa: el Faro de l’Albir y el Forat de Bèrnia. Con un día, quédate con el casco antiguo, la iglesia, el mirador y el paseo, y come en el pueblo sin mirar el reloj, que para eso has venido sin coche.
Altea es una excursión de día entero, así que conviene salir desayunado. Si reservas directamente con nosotros, la bollería del primer desayuno la ponemos nosotros. Cafetera, tostador y hervidor los tienes en la cocina de todos los estudios.
A la vuelta, el tranvía te deja en Mercado, a cuatro minutos de casa. Y el Mercado Central está a cinco: si llegas con hambre y sin ganas de buscar restaurante, se compra algo y se cena en el estudio.
Lo demás que hay alrededor, desde Tabarca y los Baños de la Reina hasta las playas y el casco antiguo, está contado en nuestra página de Entorno.
Datos revisados en septiembre de 2026. La L9 pasa cada hora: consulta el horario en la web del TRAM antes de salir y antes de volver.