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Arroces, cigalas a la diabla, zarangollo, marisco y montaditos. Los cinco sitios que recomendamos y qué pedir en cada uno.

En L’Alcor Old Town no hay restaurante, ni bar, ni desayuno. Es a propósito: catorce estudios con cocina y el centro de Alicante a la puerta dan más de sí que un bufé. Pero eso hace que la pregunta de dónde comer importe más aquí que en un hotel, así que conviene tenerla resuelta antes de llegar.
Cuando un huésped nos la hace, no le damos una lista de veinte sitios sacada de internet. Le damos estos cinco. Son los que recomendamos nosotros, y en cada uno sabemos exactamente qué pedir.
Van con la calle y el número, agrupados por zona. Tres están en el centro, a un paseo desde Cienfuegos. Los otros dos, en el Ensanche: hay que andar un poco más y merece la pena.
Aquí se come y se cena más tarde de lo que mucha gente espera. Para que te hagas una idea con un dato concreto: en La Taverna del Racó del Pla la cocina está abierta a mediodía hasta las 15:45 y por la noche hasta las 22:45. Si llegas a las 13:00 en punto, serás de los primeros.
Y reserva si puedes. Dos de los cinco aceptan reserva por internet y se hacen en un minuto desde el móvil. En los otros tres, una llamada. El centro de Alicante los fines de semana se llena, y ninguno de estos sitios es grande.
Restaurante Gravina – C/ Gravina, 4
Marisco y cocina mediterránea. Es el que recomendamos cuando alguien quiere comer producto sin complicarse: se entra, se pregunta qué hay ese día y se pide eso. Está en la misma calle del Museo de Bellas Artes, dentro del centro histórico, así que se puede juntar con la visita.
Alma de Barra – C/ Antonio Galdó Chápuli, 15
Pide las cigalas a la diabla. Es el plato por el que lo recomendamos y no hay mucho más que explicar. Es también el único de los cinco donde puedes dejar la mesa hecha por internet antes de salir del estudio.
La Taverna del Racó del Pla – C/ de las Navas, 40
Aquí se viene a comer arroz. El que recomendamos es el de los saquitos manzanares: es una de esas cosas que no vas a encontrar en otra carta. Abre a comer de lunes a sábado y a cenar de martes a sábado; los domingos y los lunes por la noche está cerrado, así que mira el día antes de ir. Teléfono: 965 20 21 82.
Zagálico – C/ Alemania, 1
Pide zarangollo. Aquí no lo hacen como en todas partes: le añaden secreto de cerdo a la parrilla, y ese es el motivo de la recomendación. Cierra domingos y lunes. Acepta reserva por internet.
El Cantó – C/ Alemania, 26
Tapas y montaditos, en una barra pequeña de madera con una carta larguísima: más de cien cosas numeradas entre tapas, cazuelitas y revueltos. Es el sitio de picar sin plan, cuando no os ponéis de acuerdo en qué comer y lo que hace falta es sentarse y empezar a pedir.
La cocina del estudio no es de adorno. Lleva vitrocerámica, microondas, nevera y lavavajillas, y además cafetera, tostador y hervidor, con ollas, sartenes, platos, vasos, copas y tazas para ponerse a hacer algo de verdad. Lo único que no hay es horno ni plancha, así que un asado queda descartado.
El Mercado Central está a cinco minutos andando de la puerta. Comprar allí por la mañana y cenar en el estudio es, muchas noches, mejor plan que salir: sobre todo el primer día, cuando vienes de viajar y lo último que te apetece es buscar mesa. Y si reservas directamente con nosotros, el desayuno del primer día lo tienes resuelto, porque ponemos la bollería.
Lo demás que hay alrededor: el castillo, las playas, el mercado, las escapadas, está contado en nuestra página de Entorno.
Datos revisados en septiembre de 2026. Los horarios de los restaurantes cambian y las cocinas cierran antes de lo que pone en la puerta: si vas a ir sobre seguro, llama antes.